miércoles, 25 de febrero de 2009

LA CRISIS MUNDIAL, SAN MARTIN; EINSTEIN Y LA OPORTUNIDAD.

La crisis mundial es la gran oportunidad de revivir e implementar el orden jurídico de la Revolución Americana de Mayo de 1810. Único orden económico que garantiza una sociedad libre, igualitaria y fraternal. Nuestros padres fundadores tuvieron claridad sobre este tema pero la conspiración jurídica generada en el Código Civil nos volvió al sistema jurídico de la antigua barbarie romana; el mismo que los hombres de mayo pretendían dejar atrás.

En el 231 aniversario del natalicio del General San Martín nuestros gobernantes e historiadores ignoran que San Martín decidió sumarse al proyecto revolucionario, levantandose en armas contra su propio ejército y contra su propia familia, para entregar su vida al proyecto emancipador que liberaría a los hombres del yugo esclavizante de "los impuestos" tipo romano. El sistema jurídico de la revolución, generaría un orden económico justo, democrático, federal y republicano; basado en la renta fundaría libre de mejoras que imponia la Ley de Enfiteusis.

La educación Pública y la Historia oficial ocultaron el proyecto liberador de la Revolución de Mayo en beneficio de un sistema romano de clases, basado en la apropiación de la renta fundiaria. Sistema neo-feudal que condenaría a los trabajadores a una neo-esclavitud de la mano del neo-liberalismo; que generaría un perverso y destructivo ciclo económico que conduciría a la sociedad a situaciones de tensión de civilización que conduciría a un estado destructivo de neo-guerra civil, como el que vive America Latina desde su Codificación.


ALBERT EISTEIN Y LA OPORTUNIDAD

"No pretendamos que las cosas
cambien si siempre hacemos
lo mismo”. La crisis es la mejor
bendición que puede sucederle a personas
y países porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia
como el día nace de la noche oscura.
Es en la crisis que nace la inventiva, los
descubrimientos y las grandes estrategias.
Quien supera la crisis se supera a si
mismo sin quedar “superado”. Quien atribuye a la crisis sus
fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más
a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la
crisis de la incompetencia. El problema de las personas y los
países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina,
una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis
donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo
viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es
exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro.
Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que
es la tragedia de no querer luchar por superarla.
Albert Einstein

1 comentario:

Raquel Eugenia dijo...

Muy bueno lo de Einstein. No lo conocía.

Creo que los argentinos, en cambio, conocemos tanto de crisis, que sucumbimos ante la sensación de fracaso repetido.