viernes, 26 de mayo de 2017

El Sistema Económico de la Revolución de Mayo, opuesto al Macrista y al Kirchnerista vigente

LO QUE DEBEMOS SABER Y HACER PARA HONRAR AL 25 DE MAYO DE 1810.

Hector Sandler, Profesor, Derecho, UBA.

El 25 de mayo de 1810 fue un día muy significativo; pero no aislado. Apenas uno de  los muchos ocurridos durante los varios años  que le siguieron.  EL periodo entre 1810 y 1826 fue  “fundacional” para el país que mucho mas tarde llegaría a ser  la Nación Argentina.  
Comienza entonces el proceso impulsado por pensamientos y sentimientos  como los sostenidos por el joven abogado Manuel Belgrano, seguido luego por otros muchos patriotas, discutidos e incluso proyectados en forma de Ley positiva.  Termina  esta etapa instaladora de nuestros  ideales fundacionales con el derrocamiento del presidente Rivadavia. En el lapso de 16 años se bosqueja  y proyecta nada menos que  una nueva sociedad.    Un orden social moderno conveniente al desarrollo individual y colectivo.  

Se bosqueja, pero no se realiza.  

La ley de Enfiteusis aprobada `por el primer Congreso en 1826 era la base legal  para un orden económico inspirado en las ideas de Libertad, Igualdad y Fraternidad.  Sus principales herederos,  fueron Esteban Echeverria y Juan Bautista Alberdi. harían llegar las  ideas fundacionales hoy aun vigentes en el Preámbulo y la Primera Parte de la actual Constitución, pero sin vigencia efectiva por causa de una legislación supuestamente dictada en  consecuencia con ella. 

Para comprender bien la “revolución social” de Mayo, solo en parte efectivizada,  conviene poner en segundo plano los brillantes y decisivos hechos políticos y militares con que se consiguió nuestra Independencia primero y la Organización nacional después,  a fin de  resaltar los ideales morales y los  fines sociales tenidos en mira en aquella etapa de la Revolución  y que hoy -casi dos siglos después- siguen esperando ser acogidos por el derecho positivo.  

La ley de orden económico mas importante  estampada  en los papeles, pero fue desvirtuada en los hechos  por  quienes sucedieron a Rivadavia,  fue la legislación agraria: la ley de Enfiteusis de 1826. Fue derogada el 16 de septiembre de 1857 después de haber sido desnaturalizada en su espíritu mediante una leve modificación hecha en 1827 en su texto y mucho mas  por su grosera  aplicación practica.

Nuestra Patria, en  medio siglo (1860/1930)  vivió un rutilante Progreso que con su resplandor asombraba al mundo,  pero cuyo brillo que ocultaba la gran grieta social que habría de generar  el Código Civil de 1870 al introducir en nuestro país del  Derecho Romano de Propiedad sobre la tierra, haciendo que el dueño del suelo no solo aprovechara su uso  (lo cual es justo y necesario), sino que se apropiara para si de un bien publico:  la renta que sobre la tierra crece por causa del crecimiento, la inversión y  la demanda social.  

Para peor en 1932, por falta de cobro de ese fondo  publico, se recurrió a un  desgraciado recurso, célula madre  del actual sistema de impuestos: la Ley de Impuesto a los Reditos. Dictada para regir solo por tres años, seria la  la base  del asfixiante actual sistema de impuestos.  Asfixiantes de las fuerzas productivas , de  los trabajadores, de  los inversores y de los consumidores.  

No se celebra debidamente el 25 de Mayo de 1810 si no se conoce  la Ley de Enfiteusis y el problema social que ella buscaba resolver, creando un orden económico de hombres libres, dispuestos a vivir de su trabajo,  tratados en pie de igualdad, gracias  a lo cual habría de reinar la natural  a la necesaria fraternidad para la prosperidad general.

LA LEY DE ENFITEUSIS ARGENTINA  (1826-1857)

Art. 1. Las tierras de propiedad pública cuya enajenación por la ley del 15 de octubre, es prohibida en todo el territorio del Estado, se darán en enfiteusis, cuando menos, durante el término de 20 años, que empezarán a contarse desde el 1° de enero de 1827.
Art. 2. En los primeros diez años, el que las reciba en esta forma, pagará al Tesoro Público la renta o canon correspondiente a un 8% anual sobre el valor que se considere a dichas tierras, si son de pastoreo, o a un 4% si son de pan llevar.
Art. 3. El valor de las tierras será graduado en términos equitativos por un jury de cinco propietarios de los más inmediatos, en cuanto pueda ser, al terreno que ha de justipreciarse, o de tres en caso de no haberlos en aquel número.
Art. 4. El Gobierno reglará la forma en que ha de ser nombrado el jury de que habla el artículo anterior, y el juez que ha de presidirlo.
Art. 5. Si la valuación hecha por el jury fuese reclamada, o por parte del enfiteuta, o por la del fisco, resolverá definitivamente un segundo jury compuesto del mismo modo que el primero.
Art. 6. La renta o canon que por el artículo 2° se establece, empezará a correr desde el día en que el enfiteuta se mande dar posesión del terreno.
Art. 7. El canon correspondiente al primer año, se satisfará por mitad en los dos años siguientes.
Art. 8. Los períodos en que ha de entregarse el canon establecido, serán acordados por el Gobierno.
Art. 9. Al vencimiento de los diez años que se fijan en el artículo 29, la Legislatura Nacional reglará el canon que ha de satisfacer el enfiteuta en los años siguientes, sobre el nuevo valor que se graduará entonces a las tierras, en la forma que la misma Legislatura acuerde.

COMENTARIOS]

El texto que antecede es la ley  dictada en 1826 por el Congreso durante la presidencia  de Bernardino Rivadavia.
[“La República Argentina puede reclamar el honor de haber la cuna de las ideas del Impuesto Único en el mundo” ,. escribió en 1914 el uruguayo Manuel Herrera y Reissig. Daba cuenta  que nuestro país se había adelantado en medio siglo a lo que en los  1880 propusiera el gran reformista norteamericano Henry George en su libro PROGRSO Y MISERIA.]
En 1828, la oligarquía terrateniente que dominaba la Legislatura la modificó. En el debate llevado a cabo en enero de 1828, el general Juan José Viamonte combatió la cláusula de la ley que prohibía a los enfiteutas adquirir nuevas tierras. Como consecuencia de 1822 a 1830 se produjo la concentración de la tierra en pocas manos. Con esta modificación  esta ley favoreció la gran concentración de la propiedad en unas pocas decenas de familias. Las tierras fueron acaparadas creando así enormes latifundios.
 538 propietarios obtuvieron 8.656.000 hectáreas. Fueron enfiteutas beneficiados muchos colaboradores del propio régimen de Bernardino Rivadavia, entre ellos las famlias Anchorena, Alzaga, Alvear, Azcuénaga, Basualdo, Bernal, Bosch, Bustamante, Castro, los Díaz Vélez, Dorrego, Eguía, Echeverría, Escalada, Ezcurra, Gallardo, Irigoyen, Lacarra, Larrea, Lastra, Lezica, Lynch, López, Miguens, Obarrio, Ocampo, Olivera, Ortiz Basualdo, Otamendi, Pacheco, Páez, Rozas, Sáenz Valiente y otras.  A amparo de la ley  de  Enfiteusis modificada  más de ocho millones de hectáreas a entraron a disposición de arrendatarios y enfiteutas quienes en general no pagaban o pagaban cánones muy bajos a la provincia.  Bajo su gobierno Rosas propuso en 1836 aumentar el canon. Fue el único  de sus  proyectos al que la Legislatura se opuso  categóricamente  Ante esta reacción  el dictador Rosas retiro el proyecto.
Fuentes: 
Para un estudio favorable y detallado de la ley  :LAMAS, Andres, RIVADAVIA Y LA LEGISLACIÓN DE LAS TIERRAS PUBLICAS, Buenos Aires ,1882
José Andrés Lamas fue un político, escritor, diplomático, historiador y coleccionista uruguayo. Hijo de Luis Lamas Reguera y Josefa Dominga Alfonsín Domínguez. Casado con María Telésfora de Jesús Somellera y Pinazo. Wikipedia
Fecha de nacimiento: 10 de noviembre de 1817, Montevideo, Uruguay
Fallecimiento: 23 de septiembre de 1891, Buenos Aires, Argentina
Nombre de nacimiento: José Andrés Lamas

Para mas información historica sobre la ley: PICCIRILLI, Ricardo, Las reformas económica-financiera, cultural, militar y eclesiástica del gobierno de Martín Rodríguez y el ministro Rivadavia, en Historia de la Nación Argentina. Academia Nacional de la Historia, Vol. VI, Cap. VI, pág. 294.
La vasta obra de HENRY GEORGE y la expansion de sus propuestas  ( 1839-1897) fueron sepultadas por la guerra 1914/18  y las tiormentas politicas y sociales que le siguieron hasta estos días.
PROGRESO Y MISERIA  se puede buscar en Google.

N de la R. 
La desnaturalización de la Ley de Enfiteusis lograda en 1827, provoco el derrocamiento de Rivadavia. Este problema fue subsanado en el Sistema Económico y Rentistico de la Constitución Argentina en 1854, que fue nuevamente desnaturalizada a la sanción del Código Civil en 1869 -después de la derrota del Ejercito Argentino en manos del Ejercito Nacional en la Batalla de Pavón-.
Este orden económico fue copiado de la Argentina por Canadá y Australia y es la base del éxito de Dinamarca, Nueva Zelanda, Suiza, Hong Kong, Singapur, etc. los países mas libres y de mejor calidad de vida del mundo.

martes, 23 de mayo de 2017

LA GRIETA: dos Países en una Nación

Héctor Sandler, Profesor Consulto, Derecho, UBA


Ningún factor es más decisivo (para el buen orden social y el bienestar de sus miembros)  que el tamaño social, tal como lo expresan el número (cantidad de habitantes) . la densidad (habitantes /km2) , la integración (articulación de aspiraciones y esfuerzos) y aceleración demográfica (crecimiento anual de la población necesaria)”
Leopold Kohr, El superdesarrollo .Los peligros del gigantismo,
LM, Barcelona,1961


Nuestra realidad demográfica sobre la mesa
1. Si de modo principal se tienen en cuenta los factores “número” y “densidad” considerados por Leopòld Kohr, debe decirse que en nuestro pais existen 2 Argentinas. Por un lado la Argentina/urbana , formada por el 85% de la población según último censo.  Sobre  42 millones son unas 35 millones de personas. Ellas habitan en la Ciudad de Buenos Aires, el gran Buenos Aires ,  capitales de provincia , ciudades y  pueblos con mas de 2000 habitantes. Se puede conjeturar que la superficie territorial ocupada por los “urbanos” no supera, ni de lejos, los 34.000 km2. Aceptando a modo de hipótesis esta cifra,  la densidad media de la “Argentina/urbana” oscila alrededor de 10.000 h/km2.

2. Junto a la anterior  está  la Argentina/desértica  Es el 15% de la población que vive en unos  2.766.000 km2 . Surge de restar a los  2.800.000 km2  de nuestro territorio continental  los 34.000 km2 “urbanos” . La densidad media no alcanza en esta otra inmensa Argentina a 2 h/km2.  Un gran geografo aleman probó con hechos de la historia que el mínimo de densidad necesaria para que emerjan rudimentos de una “civilización” son unos 12 h/km2. Desde este punto de vista, en mas del del 99% del territorio argentino el tipo de vida es  “prehistórico”.

3. Este es un primer vistazo. Afinando la mirada la realidad demografica argentina en mucho, pero mucho peor. La suma de las poblaciones de la CABA, el gran BA. Rosario y el gran Rosarios, Córdoba y la gran Cordoba , frisa los 20 millones  de habitantes y que se aglomerarn en  una superficie que no llega a los 4000 km2. ¿La población del resto del pais esta distribuido en foma mas regular? No, el fenomeno de la aglomeración ciudadana” se repite en cada una de las capitales de las sendas provincias, con lo cual el fenomeno del “desierto”  domina en la Argentina.

El problema social menos considerado en la Argentina
3. Reconocer la realidad  de 2 Argentinas ( la poblada y la desertica) es clave para entender muchos graves problemas que nos aquejan  y abrir nuestras cabezas para pensar qué hacer para lograr una sociedad demográficamente equilibrada.   La disyuntiva sarmientina “civilización a barbarie” y la sentencia alberdiana “gobernar es poblar”, siguen tan vigentes como lo estaban al promulgar la Constitución Nacional 1853/60. Solo que los graves problemas de “orden social” que derivan de ese enorme desequilibrio  demográfico son  mucho más difíciles de resolver hoy que hace un siglo atrás. Lo más grave del caso es que este enorme desequilibrio no es percibido como problema, cuando de hecho es el generador de constantes conflictos latentes y abiertos que estancan nuestro desarrollo general en perjuicio de todos los habitantes.  

Un mal antiguo que se agrava aceleradamente
4. El señalado desequilibrio  es hoy peor que en la etapa de la Organización Nacional pues mientras  el desierto de aquel entonces no ha cedido han emergido en las zonas pobladas hacinamientos urbanos entonces inexistentes. Entre esas  poblaciones hacinadas  suele, a veces, mediar gran distancia; pero solo en esta separación entre ellas pueden ser tomadas como oasis en el desierto prevaleciente. Cuando uno llega al gran Buenos Aires, al gran Rosario o al gran Córdoba, para citar los ejemplos mas conocidos pero no únicos, lejos esta de encontrarse con un oasis. Con lo que choca es con reales aglomeraciones humanas que sufren una verdadera de patología social.  Aglomeraciones de edificios y de millones de personas fuertemente masificadas que han perdido no solo la condición sino el sentimiento mismo de vecindad. Es en ellas donde germinan y persisten de modo constante focos de incendios sociales, los que cuando estallan consumen bienes y vidas humanas. Por su forma de ser aun en momentos de aparente tranquilidad la aglomeración hace de los individuos solo miembros de grupos de gente, con lo que se enervan las ya debilitadas energías de la sociedad argentina.  
Los oficiales promedios de densidad   asignados a la Argentina en la literatura corriente no reflejan la dramática realidad que sufre nuestra sociedad.   Ni siquiera permiten atisbar a su través  nuestro mayor problema de orden social necesitado de urgente atención.    
Este problema radical se puede enunciar en dos preguntas esenciales:

1º) ¿qué ha causado esta deformación demográfica?  

2º)  Cómo eliminar los actuales  hacinamientos y a la vez poblar ordenadamente nuestro inmenso desierto?

Es el más difícil de nuestros problemas políticos. Pero mientras no se tome conciencia viva de su existencia y se actue para resolverlos,  fracasaran todas las políticas de gobierno aplicadas a resolver ,  no ese problema fundamental  ,  sino de los millares y variables efectos derivados de su destructiva existencia.
Empecemos por bosquejar la realidad para despertar la conciencia dormida de los dirigentes y la ciudadanía.   

El hacinamiento de los pobres
5. La información diaria da cuenta de graves y crecientes problemas sociales  en laArgentina/urbana. Para registrar la dinámica conflictiva que existe en esta sección –basta con leer en los periódicos y ver en la televisión las noticias sobre el incremento de la delincuencia más burda y la constante cadena de conflictos,  individuales y colectivos, que emergen cada mañana  borrando de la retina el que estallara la semana anterior. Estos primeros días de Diciembre han sido suficientemente mostrativos del mal que nos preocupa. Pero ese dinámica violencia responde a una realidad estructural no del todo ignorada, aunque mal entendida y peor atendida.  Todos saben de los inhumanos habitat que proliferan en toda ciudad relativamente grande. Son los denominados  conventillos, villas de emergencia, casas ocupadas, tolderías provisorias, taperas sobre veredas y paseos públicos, etc.

6. Con pseudo verdad aritmética se sostiene, por ejemplo, que la densidad de la población en la CABA es de alrededor de 15.000 h/km2 (3 millones viviendo sobre 200 km2). Este dato no sirve para nada y menos  para reconocer nuestro principal problema social.  La densidad real en cada lugar está lejos de esa uniformidad estadística. Fluctúa a saltos de un punto a otro dentro de cada ciudad. Así, por ejemplo, en  la “villa 11/14” ubicada  en  la CABA la densidad real es  tres veces  la media aritmética oficial. Sobrepasa los 45.000h/km2. Estos niveles de densidad impiden una sana vida humana y el desarrollo de indispensables virtudes sociales, que ninguna instrucción escolar – cuando existe b- puede suplantar. Estos “asentamientos” se repiten en muchos lugares de la Capital en el gran Buenos Aires y  en todas las capitales de provincia e incluso en las ciudades menos pensadas. Cada día aparece un nuevo asentamiento de este tipo sin que haya desparecido ninguno de los anteriores. Esto prueba de la existencia de un mal crónico, producido – anticipémoslo desde ya - por  una mala conjunción existente en nuestro derecho positivo vigente entre dos materias: el derecho de propiedad sobre la tierra y el derecho impositivo.

El hacinamiento de los “no pobres”
7. Si la densidad en las villas y asentamientos semejantes hace que la vida sea inhumana, casi horrible, desde cierto punto de vista no lo es menos en los sectores “no pobres” de las ciudades.  En una gran cantidad de casos , a pesar de las apariencias,  la calidad de vida llega igualmente mala cuando no peor. El  regimen de la Ley 13.512 creando el derecho real de propiedad horizontal  ha rebajado  la calidad de vida en forma  inaceptable. Este es el peor invento legal argentino. Apilar los hogares de las familias como si fueran cosas ha arruinado la vida ciudadana. En barrios habitados por personas con mejores ingresos,  sobre  cada hectárea, se edifican (en promedio)  alrededor de  10 edificios de 10 pisos cada uno sobre cada lado del cuadrado llamado “manzana”.  Podemos ejemplificar este fenómeno diciendo que hay barrios en los que en cada manzana hay  alrededor  de 40 edificios construidos bajo régimen de propiedad horizontal. Si  suponemos cada piso contiene  3 departamentos  el total de éstos por manzana es de 120 departamentos. Habitados cada uno por una “familia tipo”  (4 personas) la población sobre cada hectárea alcanza a  casi 500 personas. La densidad en este caso es de 50.000 h / km2. Más alta que en las villa miserias mas numerosas de la Capital. Aunque pintado de rosa y con “moñitos del mismo color” el fenómeno del hacinamiento urbano se repite aqui. Hay aun otro efecto peor: la acumulación de edificios aumenta la renta del suelo, que en la Argentina pagada principalmente por los trabajadores. Digo:  los salarios son castigados por el creciente valor de la tierra, que se traduce en cada vez más elevados precios de la ncesaria casa o departamento  y del alquiler  para los que no pueden comprarlo.

Ciudades que agobian a sus habitantes
8. Hasta aquí solo hemos dado  datos estáticos del hacinamiento.  La dinámica de la vida moderna multiplica exponencialmente los efectos de esos datos. Piénsese entre otros los siguientes: la permanente necesidad reconstituir calles, veredas  y caminos, el deplorable estado de los transportes ferroviarios, el costo del transporte automotor, la congestión en los lugares de trabajo y en los centros comerciales, la falencia de servicios públicos, etc. Con esto. se tendrá solo una primera imagen de esta agobiadora dinámica ciudadana. No se necesita mucha estadística para conocerla. Se la sufre todos los días del año. Hay que comparar el tipo de vida en este tipo de ciudades argentinas  dominadas por el hacinamiento,  con la vida que se suele disfrutar en algún subsistente “pueblito del interior” o en los aislados  “countries” lejos del “infierno” de la ciudad. Estos lugares que en las grandes ciudades argentinas son “islas privilegiadas” son, llamativamente,  el modo regular de ser y de vivir en pueblos y ciudades de otros países. Valga como ejemplo la forma de vivir en paises como Austria o Dinamarca, Canadá o Nueva Zelandia, para citar solo algunos casos. ¿Qué cosa diferencia a ellos de nosotros? Se suele decir ,demasiado ligeramente , la “cultura”. Es  verdad , pero parcial. Lo que más nos diferencia es el derecho positivo en materia de propiedad del suelo y el que establece el sistema de impuestos.

CONCLUSIONES
I. Emerge por doquier el hacinamiento   de gente en superficies insignificantes cuando el   país posee un vastísimo territorio  dotado de enormes recursos naturales.  Ha sido poblado por quienes abandonaron sus patrias europeas para forjarse su porvenir mediante el trabajo, el ahorro  y la inversión de capital. Este designio constitucional ha fallado.
II. En el caso argentino no es la economía la causa originaria del actual desorden y  de los crecientes conflictos sociales. En  el mundo actual el orden económico es  “materia” que recibe  su “forma”  del derecho positivo.
IV. Nuestro derecho positivo en los ámbitos inmobiliario y de recursos para el gobierno  no responden a los principios de la Constitución fundadora (1853-60) ni los de la vigente. Los efectivos princiuos de orden (causantes del actual desorden social) han sido establecidos primero  por el Código Civil (Derecho Reales) y complementado en   el Régimen legal Impositivo vigente.  Éste esta conformado por casi 100 leyes de impuestos que efectivizan  los principios sentados por  la Ley de Impuesto a los Réditos dictada en 1932: todo el sistema tiene por hecho imponible al trabajo, la inversión de capital real y el consumo  Este “derecho positivo” –una verdadera maquina de impedir -  ha provocado  la decadencia argentina.
III . Finalmente , si bien la causa inmediata de nuestros permanentes conflictos sociales y la consecuente decadencia que sufrimos desde hace mas de medio siglo radica el derecho positivo vigente, la causa  que impide recobrar la senda del progreso inicial que una vez gozáramos  es el pensamiento dominante forjado por nuestra enseñanza superior

viernes, 28 de abril de 2017

Sobre el Origen Jurídico de la Pobreza

10 de abril de 2017 Salón Avellaneda, Instituto de Investigaciones "Ambrosio Gioja"
 Facultad de Derecho UBA




Entre la Ceguera y el Trauma 

 






Debate sobre el charla en Facebook en
https://www.facebook.com/guillermo.andreau/videos/10213314603078424/

jueves, 30 de marzo de 2017

Raúl Cuello In Memoriam

TESTAMENTO DEL PROFESOR Y ECONOMISTA RAUL E. CUELLO (1930-2017)
por Hector Sandler (FD) y Guillermo Sandler (FCE)
El dia Lunes 27 de marzo desde las 17:30 a las 20:00 celebramos en el Instituto Gioja de la Facultad de Derecho (UBA) la sesión ordinaria correspondiente el Seminario Multidisciplinario dedicado a tratar el gravisimo problema social las "Villas Miseria en la Argentina hoy". El profesor Raul Cuello, miembro del Seminario, había excusado su asistencia por razones de salud.
Al regresar a casa nos hallamos con un correo encomienda de su parte . Contenía el Tomo 2 de su libro "Mis Recuerdos", generosamente dedicado.
Enviamos un correo electrónico de agradecimiento.
Hoy, dos días después, a la vez que leemos en la prensa la noticia de su fallecimiento , recibimos un Email de su Secretaria respondiendo al que se le había enviado al profesor Cuello rogando por su pronta mejoría. Contenía la más conmovedoras palabras : "Estimado Héctor, le tengo que dar una triste noticia. El lunes a la tarde falleció el Dr Cuello".
Fuertemente afectados por la muerte de tan noble amigo, tras abrir el libro y teniendo en cuenta el motivo del Seminario que estamos llevando a cabo, extraemos el más profundo de sus pensamientos. El que lo distingue de la casi totalidad de sus colegas.
Creemos que hacerlo público es el mas justo homenaje que podemos rendir a ese hombre de bien y notable argentino.
Expresa su más genuino pensamiento sobre la reforma que más nuestra patria necesita.
 Estas son sus tajantes palabras. Es su testamento en materia de "economía política", para todos los hombres de estudio y todos los argentinos que buscan una base firme para nuestra añorada democracia.
 Rendimos así nuestro mas sentido homenaje al gran amigo y maestro.
"Me opuse y me opongo a las retenciones a las exportaciones y abogo por una estructura impositiva que se integre, reemplazando a aquéllas por el Impuesto a la Tierra (rural y urbana, libre de mejoras) con lo que reivindico el pensamiento de los hombres de Mayo y de la Generación de 1837" (pag. 28)

"Hoy a más de cuarenta años de entonces, vuelvo a incursionar por aquellas ideas con la pretensión de demostrar los errores teóricos de quienes pasaron por alto las ideas impositivas de la Revolución de Mayo y de le Economía Clásica. De lo que estoy muy seguro es que de esos errores nacen las causas de la frustración política, económica y social de Argentina"
(pag.100). RAUL E. CUELLO, Mis recuerdos, Buenos Aires Editorial, 2017)


Foto: Homenaje a las olvidadas ideas jurídicas y económicas al Bicentenatio de la Revolución de Mayo de 1810
Dr. Raul E. Cuello, Dr, Hector Raul Sandler e Ing. Guillermo Andreau
Salón Rojo Facultad de Derecho UBA Mayo de 2010

Dr. Raúl Cuello : Efectos económicos de los... por g_andreau

La Constitución Nacional bloquea a la Constitución Argentina Por H Sandler

La Contradicción entre la Constitución Nacional y la Constitución Argentina genera Desigualdad y Violencia Por Dr. Hector SANDLER

Cuando el Ejercito Nacional vence al Ejercito Argentino en la Batalla de Pavón comienza el aniquilamiento de los hombres y las ideas de Mayo y en 1869 se sanciona el Código Civil -Constitución Nacional- en flagrante oposición a la Constitución Argentina de 1853.

"En el Código Civil se ha instalado una fuerza destructiva mas poderosa que todos los ejércitos del Brasil".... para que unos hombres en nombre del estado puedan esclavizar a otros hombres..... el derecho romano -instalado por el Código Civil - degrado el trabajo hasta hacerlo digno del esclavo y realzo el robo y el latrocinio político como fuente genuina de la propiedad" Juan Bautista ALBERDI

Previamente en 1828 la Facultad de Derecho abandona la Escuela de Salamanca y adhiere a la Escuela Napoleónica.

Así los Salvajes Unitarios -vía nacionalismo- aniquilan a la Santa Federación Argentina para concretar una sociedad de clases de tipo romana, que ahora quieren convertirla en una sociedad de castas, por eso "el modelo de Macri es la India" sic. Gabriela Michetti





En el marco del SEMINARIO MULTIDISCIPLINARIO "VILLAS DE EMERGENCIA EN LA ARGENTINA ACTUAL. Desequilibrio y desorden demográfico ,económico y social"
20 de marzo de 2017 Facultad de Derecho UBA

viernes, 17 de marzo de 2017

Seminario UBA "Villas de Emergencia: Desorden Económico y Social".

El derecho justo de nuestra Constitución fundadora fue burlado por la Constitución Civil para PROGRESO de una minoría parasitaria que vive con miedo en Countrys cerrados y MISERIA para los trabajadores que viven en las Villas de Emergencia.

Macri es el quinto presidente que en democracia no sabe, no quiere y no puede.... en este seminario daremos las reformas para lograr "Pobreza 0" consiguiendo Tierra, Techo y Trabajo para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino. 
Video del evento disponible
https://www.facebook.com/events/169341256913586/?active_tab=discussion



Todos los lunes 17:30
Instituto de Investigaciones Jurídicas y Sociales Ambrosio L. Gioja de la Facultad de Derecho(UBA)

El Viejo Rol de los Martilleros y las Villas de Emergencia

LA OCUPACION ANÁRQUICA DE TERRENOS PÚBLICOS
POR DESTRUCCIÓN DEL ORDEN NATURAL.
                 (Los loteos privados y el viejo rol de los martilleros)              
Dr. Antonio I. Margariti                                                        Rosario,  Agosto de 2015

          Las ciudades argentinas tuvieron históricamente un buen diseño urbano. Las manzanas estaban divididas en clásicas cuadrículas, el área central -de gran calidad- estaba destinada a edificios públicos de exquisita  arquitectura, las plazas y parques diseñados por paisajistas de renombre mundial, las zonas comerciales atractivas, los bulevares y áreas residenciales con viviendas  de categoría y los  barrios suburbanos bien organizados.   
         Casi todas las ciudades estaban rodeabas por  cinturones verdes de quintas y huertas.  Pero todo esto se terminó. Fue en 1977 cuando mentes bien intencionadas pero ignorantes del orden natural sancionaron la ley 8912 denominada “Ley de ordenamiento territorial y uso del suelo”. A partir de ella y en todo el país, los pobres ya no pudieron comprar lotes de tierra por $ 20 mensuales.
         Según refiere el economista Alejandro Bunge (Una nueva Argentina, Editorial Kraft, Bs.Aires 1940-1946 e Hyspamérica Ediciones, Madrid 1984) el actual Conurbano porteño era un inmenso y valioso cinturón verde ocupado por inmigrantes, pequeños ihortelanos que cultivaban la tierra y vendían su producción agrícola de calidad trasladándola a la ciudad capital.
         Alejandro Bunge advirtió al peronismo triunfante que la política de traslados masivos de “cabecitas negras” desde el interior profundo al Conurbano iba a terminar en un caos. Por lo cual instaba a no construir Barrios Obreros, ni grandes Hospitales regionales, Hogares Escuelas de la Fundación Eva Perón  o Centros Asistenciales alrededor de Buenos Aires sino en los lugares donde esa gente nativa estaba viviendo. Pero evidentemente el apetito electoral de contar con votantes humildes captados por los punteros de las Unidades Básicas fue mayor que la idea de equipar y modernizar el territorio allí donde ya vivían los humildes. Con esa migración masiva de “cabecitas negras” armaron curiosas circunscripciones electorales que tomaban toda la Recoleta, seguían por un estrecho cinturón hacia el Gran Buenos Aires y englobaban poblaciones de trabajadores adoctrinados con la doctrina laborista primero o la doctrina justicialista después. 
         Luego, se terminaron los remates bien organizados y no pudieron obtener títulos de propiedad. Comenzó la era de los “countries”, “barrios cerrados” y “urbanizaciones de lujo” donde el lote de un terreno costaba entre u$s 20 mil y u$s 100 mil. Inaccesible para los pobres y la clase media.
         Gobiernos militares y civiles, de derecha y de izquierda, peronistas, socialistas y radicales, no supieron ver el problema.
         Ahora lo estamos pagando con esta inesperada  “invasión de los bárbaros” que reclaman un pedazo de tierra para construir su casilla. Porque lo importante no es regalarles la vivienda, sino que sean propietarios de un lote de terreno adquirido  con sus recursos y que,  de a poco, con esfuerzo y ayuda fiscal puedan ir construyendo y mejorando su casa.

IGNORANCIA DEL ORDEN ESPONTANEO.

         Los gobernantes argentinos tienen una ignorancia genética profundamente grabada en sus ADN :  no saben distinguir entre el orden espontáneo y el orden forzoso. El orden espontáneo surge cuando las leyes amparan la vigencia de estas tres condiciones para la convivencia social.
                            1º  CUMPLIR CON LA PALABRA EMPEÑADA.
                            2º  RESPETAR LA POSESION PACÍFICA DE LOS BIENES AJENOS
                            3º  TRANSMITIR BIENES POR CONSENSO  SIN FRAUDE, NI ENGAÑO
      NI PREPOTENCIA.  
 
         Bajo este orden espontáneo surgieron los barrios, las ciudades y las empresas privadas que dan trabajo a la gente. Cuando el Estado quiso  alterar ese orden espontáneo imponiendo una organización prepotente, obligatoria,  dispuesta por la fuerza de la ley, en algunos casos tecnológicamente avanzada pero sin libertad de elección, entonces  emergió el caos y el desorden que hoy estamos presenciando.
         Y lo mismo puede pasar próximamente cuando se sancionen y apliquen las leyes intervencionistas con las entidades de medicina prepaga,  los medios de comunicación audiovisual, la educación privada, el sistema de tarjetas de crédito y la propiedad privada de la tierra rural.  

TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR.

Hasta mediados de los ‘70, las personas humildes vivían en  barrios del suburbio, en casas de una planta, hechas con mampostería de ladrillos, unidos con  mortero de cal y arena, mosaicos calcáreos en patios y cocina, pisos de pinotea con cámara de aire  en los dormitorios,  techos de chapas de zinc o de ladrillos  cargados sobre la famosa bovedilla catalana.
         Estaban construidas en lotes de 10 varas de ancho (8,356 m),  por un largo de 30 a 50 metros, donde se armaba el gallinero y preparaba la huerta. Casi siempre había una higuera y un limonero.  Eran casas modestas pero seguras y confortables. Se iban  construyendo de a poco,  agregando nuevas piezas a medida que la familia crecía. Los arquitectos las llamaban “casas chorizos”. Alberto Vaccarezza las inmortalizó en el sainete del Conventillo de la Paloma.  
         Si sus ocupantes  tenían la suerte de ser amigos de algunos hábiles albañiles, embellecían  las fachadas con alguna que otra pilastra, zócalos, listeles, frontis triangulares o semicirculares encima de las ventanas,  arquitrabes, frisos y  cornisas que les otorgaban un aspecto sumamente  atractivo. Esos viejos albañiles italianos eran los famosos “frentistas” que construyeron nuestros más emblemáticos edificios. En Rosario hicieron  las residencias del “Paseo del siglo”, que hoy se conservan como ejemplo de arquitectura  Art Nouveau  hechas con material de frente denominado  “piedra París”.


BARRIOS POBRES PERO NO VILLAS MISERIAS.
         Había barrios pobres, muy pobres, pero no existían las villas miserias,  que se multiplican hoy en día,  donde vive una multitud cada vez mayor de  ciudadanos en condiciones tan inhumanas que ni los animales se les asemejan.
         ¿Por qué ha sucedido todo esto?  ¿Porqué esa invasión de parques por miles de familias que se asemejan a los bárbaros medievales ocupando y destruyendo las áreas urbanizadas?  ¿Qué han hecho los sucesivos gobernantes democráticos o de facto  para que las familias tengan que vivir en covachas inmundas, indignas de seres humanos?


COMO FUNCIONABA EL ORDEN NATURAL.

         A pesar de que la constitución nacional lo consigna pomposamente, en materia de erradicación de villas miseria los gobiernos peronistas y no peronistas no han hecho absolutamente nada. Sólo las ha incrementado, para utilizarlas electoralmente como ganado doméstico que se arrea en los actos políticos. Ahora son territorio enemigo porque son “plazas estratégicas ocupadas por bandas de narcotraficantes”.    
Los ideólogos cuando llegan al poder actúan como  las siete plagas de Egipto,  obrando con una perniciosidad sólo comparable con los escandalosos actos de corrupción que cometen a diario.
Destruyeron el proceso natural por el que los pobres tenían acceso a la propiedad privada e impidieron que, en el mejoramiento de la vivienda propia,  volcasen  los pocos pesitos que  podrían ahorrar. De paso cuando esto ocurría el valor adquisitivo del peso se mantenía constante. No había aparecido la demagogia distributista del peronismo secular.

         El proceso natural se desarrollaba de este modo.

         1º Una oficina de rematadores -que gozaba de la confianza pública-  a cargo de un martillero público ofrecía,  a los dueños de baldíos en los aledaños de la ciudad,   convertirlos  en terrenos urbanos. El atractivo consistía en que esa tierra, sin valor agrícola,  podía ser transformada en terreno del conurbano valorizándose sustancialmente.
        
2º Agrimensura. Con un agrimensor,  emprendían la tarea de amojonar y medir el terreno,  estableciendo lotes, con sus respectivos niveles y calzadas. Una vez llevada al tablero la división de la tierra, se dibujaban  lotes y calles, designándoselas  con nombres de patriotas o personas ilustres. Los lotes se numeraban según el  tamaño y la calidad de su ubicación. Una parte del terreno quedaba reservada para construir el templo parroquial, la escuela primaria,  el puesto policial, el dispensario médico y la oficina del registro civil.

3º Plano de urbanización. El plano resultante se llevaba a la Dirección de Catastro o Registro de la propiedad inmueble, donde se  gestionaba la aprobación oficial. En ciertos casos se hacían  trabajos con moto niveladoras para emparejar el terreno, formar  cordones y  trazar  veredas huecas para pasar ulteriormente las redes con distintas cañerías.

         4º Pública subasta. Luego los rematadores organizaban una verdadera fiesta de capitalismo popular, convocando a la pública subasta. Alquilaban medios de transporte para llevar y traer a  los interesados, levantaban  unas atractivas carpas en el lugar de remate, adornándolas  con vistosos banderines  y colocaban enormes carteles anunciando el remate público, incluyendo el plano del loteo.  En el interior de las carpas se colocaban sillas de madera y la multitud de interesados con su familia, esperaban sentados el comienzo del remate. Para hacer más amena la espera, algunos contrataban pequeñas bandas polifónicas de la colectividad italiana o española y  ofrecían un pequeño concierto de canzonettas, pasodobles  y música popular.

 5º Acto solemne. Los martilleros comenzaban el acto realizando  una descripción muy vívida del terreno y aleccionaban a la gente sobre las ventajas de tener una propiedad para asegurarse el techo propio y proteger el futuro de los hijos. Algunos  martilleros egregios, como don Elías Carranza Saroli, don Fernando Pesán y don Angel González Theyler en Rosario, y Francisco F. Vinelli,  Rodolfo Vinelli, Guillermo y Ricardo Vinelli  en Capital Federal,  se convertían en relatores de la historia nacional y predicadores de  normas morales, para confirmar la importancia de la palabra empeñada, el respeto a la propiedad privada y el cumplimiento de las promesas.


6º Escudo nacional. Se solían repartir escudos patrios litografiados  en hojalata, que los asistentes colocaban con orgullo en su prenda, cerca del corazón. A veces, el acto incluía el canto del himno nacional. El remate era una verdadera fiesta de civismo dirigido a los pobres de solemnidad. Siempre había algunos bocados de pan y chorizo, tiras de asado  y bebidas no alcohólicas para calmar el hambre y  sed de los asistentes. 

7º Remate uno por uno. Los  lotes se iban rematando uno por uno, según el número del loteo. Ya tenían asignado un crédito automático,  pagadero en cuotas fijas de  hasta 120  mensualidades.  Cuando alguien compraba el lote,  allí  mismo registraban sus datos personales y se emitía una libreta inmobiliaria, numerada, sellada,  encuadernada y forrada en hule negro, formando parte del título de propiedad inscripto  en la Dirección de Catastro.

8º Libretas inmobiliarias. Esas libretas eran una parte de la propiedad total y como tal podían ser hipotecadas,  compradas, vendidas o cedidas en donación. Poseer la libreta inmobiliaria de hule negro era un orgullo para las personas humildes porque  por pocos pesos mensuales se convertían en propietarios.   
                  
            9º Propietarios, no proletarios. Por primera vez en la vida, contaban  con un capital propio, eran dueños de un título  que los respaldaba y  les servía de garantía para conseguir créditos en tiendas, almacenes de ramos generales y hasta para aspirar a un trabajo estable en  industrias importantes. Posteriormente y de a poco,  el municipio se encargaba  pavimentar las calles del loteo, instalar los servicios de electricidad, gas, agua potable y la red cloacal. El martillero era el que gestionaba todas estas obras de urbanización.

         10 º Inscripción en Catastro. Después de emitidas, las libretas  se inscribían en el Registro de la Propiedad y a partir de allí eran dueños-propietarios del terreno. Sin trámites bancarios  recibían el primer crédito importante de largo plazo. Era un acontecimiento imborrable para las familias.  El parcelamiento de las tierras daba  origen a la formación de los nuevos barrios y uno de los pioneros que contribuyó a la formación de las ciudades  fueron don Rodolfo J.W.  Vinelli y su padre don Francisco F. Vinelli  (1876-1970). En 1906 inició  el parcelamiento de las primitivas quintas en Ituzaingó y  permitiendo la instalación de nuevos núcleos poblacionales.

LOS TECNOCRATAS   DE SIEMPRE.

Esos tiempos de bonanza para las personas humildes comenzaron a  desaparecer a partir a mediados de los ’70, y se acrecentaron con  el  shock devaluatorio de  Celestino Rodrigo,  ministro de economía de la primera mujer presidenta que tuvo el país.

Como consecuencia del sinceramiento de tarifas,  ocurrido después del patoteril control  de precios de José Ber Gelbard y del congelamiento de salarios precedente, se desató una inflación incontenible que produjo  la devastación  de  los ahorros. Las posibilidades de construir viviendas por el sistema de ajuste alzado a precios fijos inamovibles fueron liquidadas. Muchas  empresas constructoras quebraron.
         Pocos años después, en 1977   y desde el  decreto-ley 8.912/77,  llamado pomposamente “Ley de Ordenamiento territorial y  uso del suelo”,  comenzaron a surgir por todo el país  leyes regulatorias que impedían los clásicos loteos exigiendo a los martilleros  dotar previamente a los terrenos suburbanos de una planificación que el Estado no tenía, con  infraestructura sumamente costosa y compleja  compuesta de pavimentos de hormigón, cordones y  veredas, faroles de alumbrado público, servicios de agua y red cloacal hasta la puerta del lote, cañerías para la distribución de gas y  cámaras subterráneas para equipos de transformación y rebaje de energía eléctrica domiciliaria. Es decir que el Estado quiso desentenderse de una función esencial de los municipios y tirarle el fardo a los privados.
En un marco de inestabilidad monetaria y con costos crecientes, esa infraestructura implicaba una altísima inversión de riesgo que no podía ser pagada por los humildes compradores de los viejos loteos.
         Por lo tanto el mercado del loteo desapareció y  la vivienda  fue inaccesible para ellos.

Las operaciones inmobiliarias se redujeron  a personas de altísimos  niveles de ingreso que,  por  moda cultural,  decidieron mudarse a countries  y barrios cerrados en los alrededores de las grandes ciudades. Los pobres y la clase media con escasos recursos no tuvieron nunca más acceso a una vivienda hecha con sus propios ahorros.  Fue un proceso inverso al que se llevó a cabo en Europa durante el Renacimiento y la Epoca Moderna, que consistía en la creación y desarrollo de ciudades. Aquí, ahora las ciudades se despoblaron de personas de buenos recursos que se  recluyen en esos castillos almenados rodeados de un foso de alambres de púas y concertinas denominados “BARRIOS CERRADOS”.

         El orden natural por el cual los pobres también podían llegar a ser propietarios había sido destruido y comenzaron a surgir los asentamientos irregulares, las villas de emergencia y los tenebrosos barrios de viviendas colectivas convertidos en refugio de delincuentes donde la policía y los servicios de emergencia médica temen ingresar.
  
EL RETORNO A LA PROPIEDAD PRIVADA.

         El problema de las villas miserias no tiene solución alguna si no se encara como una operación de gran prioridad para volver a convertir a los proletarios en propietarios.

         El acceso a la propiedad privada y  el otorgamiento de títulos de propiedad transferibles constituyen tareas prioritarias. Luego vendrá  la urbanización de las actuales villas, abriendo accesos y calles adecuadas con una reparcelización de aquellos habitantes a quienes habrá que expropiarles el terreno ocupado.

 Otras  cuestiones  importantes son: la delimitación física de la villa miseria para evitar que se siga expandiendo y la construcción,  en cada lote,  de un núcleo central  compuesto por  baño, cocina y sistema de desagües de aguas servidas, dejando que en el resto del terreno los ocupantes-propietarios construyan las habitaciones que necesiten y puedan.

         El ser humano satisface sus necesidades transformando las cosas que le rodean, pero cuando construye algo y  lo utiliza,  necesita que ese proceso sea  controlado y dirigido por alguien.  Para ello es necesario que  pueda decirse “yo cuido de esto” y “nadie sin mi permiso puede tocarlo”.

         En todas las lenguas del mundo, esa  función de fiscalizar la acción económica, tiene vocablos como “mío”, “tuyo”,  “de mi padre”, “de mis hijos” o “del municipio”,  los cuales se resumen en dos  sustantivos esenciales de la naturaleza humana: “propiedad” y “dominio”.  

Cualquier acción para producir y consumir riqueza es imposible sin que alguien pueda y tenga el derecho a  fiscalizar el proceso de creación de riqueza.

         Lo deprimente de las villas miseria es precisamente la absoluta y total carencia de propiedad privada, representada por un título de propiedad, lo cual significa que esas covachas donde habitan no es de nadie y un buen día pueden ser desalojados o desplazados por acción de alguien más poderoso. Finalmente ese poderoso no es el funcionario del Estado, ni el capitalista inmobiliario, sino el narcotraficante que edifica su poder en medio de la anarquía.  


Rosario, Agosto de 2015.

Dr.  Antonio I. Margariti