lunes, 12 de octubre de 2009

Neo-liberalismo, antitesis del liberalismo de la Revolución de Mayo de 1810.

Héctor Sandler, profesor, Derecho, UBA

Un lector la página www.elrelativismojuridico.blog se ha quejado que desde una perspectiva liberal se critique a los que profesan el “neoliberalismo”, pues a su juicio hay gran semejanza entre ellos y teme que aquella crítica fracture o dificulte un trabajo en común , necesario para mejorar las condiciones de la sociedad argentina. No sin dolor (y a todo riesgo) le digo que padece el error que paso a explicar.
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Las definiciones siempre son cosa importante, pues llevan a un buen resultado (si se ajustan a la realidad) o a uno pésimo si la desconoce. El término 'neoliberalismo' no significa 'liberalismo nuevo". Es algo muy viejo. Es una doctrina que falsea la base misma de la realidad de la vida, a diferencia del 'liberalismo' que tiene a esta realidad como punto de partida. Se debe sospechar del término ‘neoliberal’, pues este neologismo anuncia gato encerrado, pues de otra forma ¿para qué acuñar un 'nuevo' nombre para defender la moderna libertad económica?

Quien dice ser neoliberal no es liberal. Se es liberal en la medida que se abomine del 'neoliberalismo', pues los neoliberales, en amplia mayoría sin saberlo, son enemigos de la libertad.
Los liberales exigen la libertad como punto de partida del orden y del proceso económico. Se oponen a los privilegios, oligopolios y monopolios. Si a alguno no se lo puede evitar, dictan leyes para morigerarlo o para construir una realidad 'como si' hubiera mercado en libre concurrencia.

Los liberales sostienen una específica teoría, la fundadora de la ciencia económica moderna. Los `liberales' (desde los fisiócratas franceses (Quesnay et. al.), pasando por Adam Smith hasta Henry George, subrayan una verdad de a puños: la Producción de Riqueza es SIEMPRE igual a Trabajo + Capital + TIERRA (P = Tb+C+Tr). Por 'tierra' se entiende la Naturaleza, no solo lo sólido, acuoso y gaseoso. Lo es también, por ejemplo, las ondas radioeléctricas. Esta fórmula exige una clara y especifica distribución de la riqueza producida. Si se quiere que impere la 'justicia social' junto a la ‘libertad individual’, la riqueza DEBE distribuirse entre los 3 'factores' que concurrieron a crearla: Salario (a los Trabajadores) , Intereses (a los Inversores de Capital Real) y Renta del Suelo (mayor valor de la tierra) a la Comunidad , pues es la 'sociedad' la depositaria del don de Dios, la Tierra: Génesis 1:26, Levítico 25:23).

La 'renta del suelo' (creciente valor del suelo por la constante demanda: “fructificad y multiplicaos”, Génesis 1:28), NO debe favorecer a nadie en particular, sino al 'bien común' (A esto lo vieron muy claro sacerdotes católicos como el padre Mariana y Francisco Suárez S.I.). Para evitar la apropiación de la renta a favor de unos pocos (lo que cancela el acceso a la tierra a los demás), ella debe ser destinada (por ley positiva) a formar el Tesoro con que la sociedad ha de afrontar el gasto. El gasto que demanda la oferta de Bienes Públicos (Seguridad, Defensa, etc.) Adoptada esta provisión NO DEBE HABER IMPUESTOS. Salvo los que, ocasionalmente y por excepción, se voten democrática y limitadamente para un justificado 'gasto extra'. Pagado, expira.

Los "Neoclásicos" abandonaron este conocimiento científico para optar por una FALSEDAD ideológica. Sostienen que los factores de la producción son solo 2: Trabajo y Capital. Es una estrafalaria fórmula, pues no existe ni puede existir 'cosa' alguna producida por el hombre que no sea 'tierra elaborada mediante el trabajo'. En esa falsa la fórmula neoliberal (Producción = Trabajo + Capital) , la tierra, madre de toda riqueza posible, don de Dios , se volatiliza. Desaparece de la escena. Sobre tan falsa base se desarrolla una logomaquia que pasa por ciencia. Es claramente ideológica, inventada para protección de los 'terratenientes'. Moralmente pagana.

Quien se base en la fórmula neoliberal tiene, necesariamente, que sostener que el Producto se ha de dividir solo entre 2 factores: entre los trabajadores y los que aportan capital. A los primeros, se los recompensa con Salarios (incluyendo aquí los "beneficios", “salario de los empresarios”). A los segundos, con los Intereses. No hay más para repartir. Este es el truco neoliberal. Se lo construye definiendo a la 'tierra' como 'capital'. Un disparate científico y moral, secuela de otro más antiguo: aquel que sostenía que los esclavos eran parte del “capital” del esclavista. Se lo sostuvo por milenios y hasta mitad del Siglo XIX.
Tales ignominias son tapadas con el harnero de sofisticadas ecuaciones matemáticas y rebuscados argumentos legales. Contradicen la definición clásica liberal. Para ésta el hombre es libre, la tierra es un Don de Dios y sólo es capital real algo producido por el hombre, que en lugar de ser consumido se aplica a producir más riqueza. Para tal concepción los hombres solo pueden lograr su plena dignidad como tales en un orden social que permita el ejercicio de su libertad, en todas las esferas de vida: la individual y la social, y dentro de ésta, en la esfera económica, política y cultural.

Para la fórmula NEOLIBERAL, NO HAY UN FONDO NATURAL con que formar el Tesoro de la sociedad, el necesario para hacer frente a los Gastos Públicos. A partir de esta limitación no hay más remedio para pagar el gasto público que recurrir a lo más arcaico en esta materia: los IMPUESTOS. Éstos son siempre una “confiscación”, una sustracción violenta de lo que es propio , de propiedad exclusiva, de los trabajadores e inversores de capital.
¿En que se basa la creación de impuestos? Desde luego en una necesidad: la de sufragar el gasto que demande la atención del “bien común”. Esta exigencia es tan 'lógica' que la mayora de la gente no se atreve a discutirlo y ahondar sobre la base “natural” de ese fondo.
¿Cómo se IMPONEN los impuestos? Por LEY COACTIVA. La fuerza inquisitiva y el poder del gobierno quita a los trabajadores e inversores parte de lo que es de ellos. Bajo amenaza, propaganda, averiguación inquisitiva y Código Penal. Muchas veces con castigos como la mutilación física y muerte. Aun hoy, con el asesinato de las empresas (la quiebra).
¿Cual es límite para este terrible poder? NINGUNO. No tiene más que la necesidad (incluso codicia) del Gobierno. Solo una auto protección suele actuar, y no siempre. No matar a la gallina de huevos de oro: los trabajadores e inversores.
¿Cual son las consecuencia de este dislate derivado de la “ciencia neoliberal”? Varias:

a) Quien conceptualiza al Trabajo y al Capital únicos factores de la producción de riqueza, convierte en adversarios (cuando no enemigos en su reparto) a trabajadores e inversores de capital. En la falacia neoliberal lo que uno se lleva el otro lo pierde (Recordar la letra de la marcha peronista). La propaganda, los enfrentamientos y la oscuridad, lleva incluso a identificar “capitalistas” con “empresarios”. Este error lleva a los agobiados trabajadores al disparate de destruir las “fuentes de trabajo”. Lo mismo por lo que claman.

b) Quien arranca de aquella fórmula bipolar pone palos en la rueda al ejercicio del trabajo y a la inversión de capital. Este es el efecto de los impuestos, cuya “regla de oro” es cobrar más a quien más gana con su trabajo, su inversión y su productividad. Bajo tales condiciones la tierra es “objeto de comercio”. En verdad . ‘especular con la tierra' es mejor negocio en la Tierra (hablen las inmobiliarias).
c) Estos efectos encrespan los ánimos ( en especial de los trabajadores que no pueden emigrar ). Nace, se propaga y se incremente el ‘mal humor social’. No es para menos: el cuerpo social esta siendo intoxicado.
Para afrontar el mayor gasto público hay que crear nuevos impuestos y aumentar el monto de los viejos. La artimaña consiste en usar los más extraños nombres para hacer siempre lo mismo: sacar el fruto del esfuerzo a los productores y achicar el poder de compra de los consumidores.
Sin embargo los números no le cierran al gobierno “confiscador”. La causa es clara: todo el que puede “evadir”, evade. 'Evadir' se convierte en una necesidad de vida. Es sacar la cabeza fuera del agua para no morir por asfixia. Para esta “legítima defensa” los candidatos a la asfixia cuentan con legión de profesionales y estudiosos formados en las universidades. Las mismas que forman a los expertos en confiscar desde el gobierno.

d) La evasión generalizada no logra ser erradicada por las apelaciones a la patria y a la moral. Para angustia del gobierno los recursos financieros son siempre inferiores a los “presupuestados” por ley. Entonces el ingenio de agudiza. No para resolver el problema de fondo (porque la teoría neoliberal lo oculta) , sino para crear por “ley” nuevos “hechos imponibles” (En la Argentina del bicentenario, en un pueblo nacido para la “libertad” de sus miembros, son mas de 85 los impuestos que castigan a productores y consumidores. Sin contar tasas y otros “peajes”,

e) Las empresas languidecen o quiebran por falta de consumo. Desaparecen los inversionistas, sustituidos por los “prestamistas”. Faltan puestos de trabajo. Las relaciones entre trabajadores y empresarios, en lugar de ser de cooperación son conflictivas. Esta decadencia incrementa la necesidad de recursos por parte del gobierno. Entonces sin titubeo se recurre a la “deuda pública” (que paguen los que vengan detrás). Cuando esto falla , se apela a un ingenio atribuido por Goethe al Diablo: emitir 'moneda falsa'. Esto es, imprimir moneda en cantidad que excede a la riqueza producida (inflación).
El “arte” de los hombres públicos enloquece. Unos (los “populares”) recomiendan fácil acceso al “crédito” e inyectar más dinero fabricado en la imprenta oficial ( Casa de la Moneda) . Otros (supuestamente los “serios” ) exigen que la gente se “ajuste el cinturón”.

f) El desorden crece y se propaga. Ante su persistencia y gravedad emergen ideologías ‘autoritarias’, 'colectivistas' y 'totalitarias'. Más allá de las diferencias entre ellas, todas coinciden en un punto: atribuir al Estado más y más poder para ordenar por la fuerza lo que el error ha desordenado (“Cuando las ranas croan se les tira un palo y lo declaran rey”). El "caudillo", “el duce” , el "führer" , el "comandante" , “la mayoría” o el “hombre providencial” son bienvenidos. Entonces la democracia real es inviable: ella muere cuando nace el “hombre-masa”.

En reemplazo de la democracia inviable proliferan inventos y artimañas que la simulan. Nuevos métodos electorales, nuevos sistemas de gobierno, etc. Todos estos intentos pasan por alto que el ser humano solo construye una existencia digna de su condición en un orden social que facilite el ejercicio de su libertad.
Una espesa nube cubre toda la existencia de la sociedad cuando se la pretende ordenar (en verdad, “organizar”, que no es lo mismo) a partir de la ecuación neoliberal.

¿Aprecia el amigo lector la diferencia entre la ‘teoría liberal' y la ‘ideología neoliberal'? ¿Aprecia los antitéticos efectos que hay que esperar de una y otra?
Decir estas cosas a una persona que por estimarse amigo de la libertad se declara “neoliberal” entraña un serio riesgo. El de lastimarla. Lo sabemos. Pero ha llegado el tiempo de decir lo que hemos dicho. Hay que llamar 'pan al pan y vino al vino'. Pues solo 'la verdad nos hace libres'.
Con todo afecto,
Buenos Aires, 12 de octubre de 2009

Hector R. Sandler, profesor de Derecho, UBA

En http://elrelativismojuridico.blogspot.com/2009/10/ron-paul-en-espanol.html dice: Un ejemplo para que los neoliberales agrentinos salgan de la trampa en que estan y abracen el liberalismo.
Ron adolece del mismo defecto de los neoliberales argentinos, denuncian al Impuesto a las Ganancias y no sabe cual debe ser el correcto origen de los recursos fiscales. LAS RENTAS FUNDIARIAS LIBRES DE MEJORAS.

7 comentarios:

WJJ dijo...

Y así se explica cómo es que el gobierno actual que se ufana de progresismo tiene tantos ex-exégetas del neoliberalismo corporativo en sus filas.-

Excelente nota a mi parecer, al fin un poco de luz...cómo se puede llamar liberalismo a esa horripilante cultura corporativa que deja a un lado la razón de ser de las emprendimientos que como decía Peter Drucker no es tanto ganar dinero ( parte necesaria, no suficiente) como hacer bien los bienes que producen?

Efectivamente, yo tambien creo que éso que han llamado neo-liberalismo es una antítesis del liberalismo , una usrpación de nombre y un disfraz que oculta todo lo contrario de lo que aparenta

Saludos,
Walter

Franco dijo...

Si bien aun tengo mis dudas, siempre simpatice con las ideas geolibertarias y hasta incluso con el mutualismo en un pasado. Comparto entonces la explicación.

Pero no comparto la estrategia de pegarle a los liberales usuales cuya diferencia viene mas por la costumbre y por no cuestionarse lo que la realidad impone, que la tierra es propiedad.
Es a ellos a quienes se les debe mostrar estas ideas, no es que mostrando esto se va a convencer al estatista, sino que si a alguien se lo va a convencer es justamente al que aquí se le pega y menosprecia.

Pese a esto agradezco el detalle y estare atento a futuros posts del blog.
Saludos.

Guillermo Andreau dijo...

Estimado Hector:
Su ensayo es brillante. Claro está que uno podría agregar que aquellos que disponen del poder político, difícilmente legislen en contra de sus propios intereses (Wicksell)
Y todos sabemos donde está desde que se traicionara AL PROYECTO DE MAYO, el verdadero poder en Argentina.
Estamos como estamos porque nunca TUVIMOS PROYECTO DE PAIS luego de 1853-60, primero porque lo impidió la República Aristocrática y luego por la falta de objetivos y deficientes instrumentos, situación que llega hasta nuestros días.
Creer que dentro del marco de esta realidad puede cambiarse al país, es un ejercicio de inocencia. Por algo hay cada vez más pobreza, por algo nos estamos perdiendo un siglo donde las oportunidades serán para los que comprendan que espacio y recursos son las llaves del futuro mediato- Si se tienen y no se usan adecuadamente, la sanción será un nuevo derecho de gentes que
ha de justificar la invasión pacífica de sus territorios. Y allí estaremos nosotros,
perdiendo a nuestra patria.
Gracias por el buen momento que pasé con su lectura,
Cordialmente, Raúl, Economista

Guillermo Andreau dijo...

Desde Rosario Dice Micheletti
Estimado Hector,
Muy bueno tu artículo, muy contundente la verdad.
Rafael Micheletti, Rosario

Guillermo Andreau dijo...

Dr. Raúl Arlotti dice
Muy estimado Dr. Héctor Raúl:
Recuerde el significado que tienen para mí esos dos nombres.
Hace algo más de hora y media que estoy sobre su artículo. Debo decirle que me parece algo digno de usted, de su inteligencia, de su capacidad de discernimiento, de una mente que ayuda a esclarecer.
Con usted se aprende mucho, como con todo aquel que sabe definir.
Un afectuoso saludo y mis respetos.
Raúl Arlotti
Profesor Derecho, UBA

Guillermo Andreau dijo...

Dice Juan Llach
Estimado Héctor.
Estoy totalmente de acuerdo con su defensa del liberalismo clásico, y sus muy importantes diferencias con el neoclasismo. Muy agradecidos y cordiales saludos,
Juan Llach, Economista

Guillermo Andreau dijo...

Dice Guillermo Sandler, Volví leer el articulo me parece muy bueno y lo pasare a otras personas.
Guillermo Sandler, Economista